miércoles 11 de agosto de 2010

Vaticinios agoreros de una revolución "e-bookiana": ¿A qué llamamos libro: al continente o al contenido?

«Ante el avasallador avance de la técnica, cabe preguntarse: ¿Estamos pasando de la cultura del libro impreso a la del vídeo-libro? ¿Se convertirán en sólo museos las actuales bibliotecas con sus rimeros de libros rectangulares, de parecido formato y de más o menos páginas? ¿Se reducirá nuestra biblioteca a una pantalla en la que oprimiendo un botón aparezca la lectura que deseamos, llegada desde una terminal? ¿Ocurrirá con el libro lo sucedido al arado romano, al molino maquilero o al horno de leña? Quizá no estemos ante casos iguales. Es probable que el libro sobreviva; en cualquier caso habrá que acudir a él durante mucho tiempo, pues lo que nos pueda proporcionar los futuros manantiales está encerrado en las páginas de los libros presentes. Se ha dicho que el libro es el mejor de los amigos: pues a un amigo verdadero no se le arranca el corazón para situarle en el olvido y creo que el permanente litigio entre la palabra y la imagen el libro tiene su puesto y permanencia.»

(Fray Valentin de la Cruz, "BURGOS: Libros e imprentas", Caja de Ahorros Municipal, Burgos, 1988, pág. 12.)
(Imagen de kindle.amazon)

6 comentarios:

  1. ¿La fecha del escrito realmente es de 1988? Si es así me quito el sombrero ante Fray Valentín de la Cruz.

    Sobre el texto propiamente dicho la verdad es que las enciclopedias (que guardamos en casa) han sido mayoritariamente substituidas por búsquedas en internet a pesar de todas las críticas sobre la calidad aunque nadie critica la calidad de algunas enciclopedias... pero este es otro tema.

    Sobre la lectura en libro o ebook... yo creo que sobreviviran un tiempo y que de aquí no mucho habrá algún cambio. Lo que no sabemos es este cambio hacia donde irá. Hoy en dia hablar de futuro en informática está condenado al fracaso porque los cambios son rápidos e inesperados. ¿Como han cambiado nuestros hábitos youtube, facebook, emails y otros investos? ¿Quien hablaba de ello hace cuatro, cinco años? ¿Alguien recuerda que las Olimpiadas de Barcelona 1992 se montaron sin ninguna página web oficial? ¿Hoy alguien lo podria hacer?

    En fin, demasiado virtualismo y me gustaría discutir esto delante de una cerveza o una horchata... pero, ¿nos hubieramos conocido, aunque sólo virtualmente, sinó fuese por internet?

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  2. Alberto.

    Tocas un tema muy interesante.

    Personalmente soy muy optimista con respecto al futuro del libro tradicional. Cuando apareció la TV, se creyó que el cine y la radio estaban condenadas a la desaparición, al final cada uno ocupó su nicho

    Hay un hecho que no deja de asombrarme; entre mis conocidos los que han adquirido un kindle; son los menos aficionados a la lectura.
    Creo que esos aparatos no han superado las ventajas ni la comodidad del libro tradicional.

    Saludos bibliófilos

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  3. Yo no soy tan optimista como Marco. Creo que el libro en papel conservará, en efecto, su nicho, pero éste será limitado. Me da la impresión de que a corto plazo la mayoría de las librerías van a desaparecer, como ha pasado con las tiendas de discos. Es triste, pero me temo que es lo que va a pasar. Y además es lógico que suceda. En realidad leemos montones de cosas que en otro formato sería más cómodo, sino su lectura, sí su conservación. El caso de las enciclopedias que cita Galderich es un ejemplo claro. Se me ocurren otros: las revistas científicas o técnicas, los libros profesionales de consulta, el best seller que se lee y se olvida... En efecto, da para hablar un rato, me apunto a esa charla. Creo que quedarán pocas librerías, pero mucho mejores que la mayoría de las de ahora. Los libros que se hagan en papel estarán cuidadosamente editados y encuadernados, para quien busque ese formato. Creo que ambos soportes convivirán con naturalidad, pero el libro impreso será minoritario. Tampoco pasa nada por ello. Yo todavía no tengo una tableta digital de esas, pero no tardaré.
    Saludos bibliófilos

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  4. No creo que desaparezcan los libros que hay que leer durante bastante tiempo como la Biblia o la poesía de Machado, ni las grandes antologías.

    Los libros que leo repetidamente los tengo llenos de anotaciones para acordarme de lo que quiero saber, y sé más o menos por el aspecto que tienen las páginas por dónde se encuentra lo que busco.

    Blogspot a menudo no me deja publicar la dirección de Wordpress
    http://cantueso.wordpress.com/

    Y tengo que firmar como anónimo

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  5. Hombre, yo personalmente creo que hasta que no se perfecciona más la técnica será difícil que desaparezcan o simplemente se reduzcan a un segundo plano las obras impresas.
    En primer lugar por su precio (en la actualidad todo el mundo no puede permitirse un dispositivo electrónico y un libro es dentro, dentro unos márgenes, bastante más asequible).

    En segundo lugar, las obras impresas gozan de gran reconocimiento y prestigio (no todas, obviamente) y se las reconoce su papel difusor de cultura y pensamiento a lo largo de la historia.

    En tercer lugar, aunque existen intereses que puedan forzar el desarrollo del libro electrónico, también hay intereses (editoriales fundamentalmente) que prefieren seguir a la vieja usanza para evitar descargas y otros “males” que las pudieran acechar (podríamos decir que “prefieren curarse en salud”)...

    Un saludo. Christian

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  6. Amigo Alberto:

    Ortega dijo que hay que liberar a la Humanidad de la pesada carga que supone arrastrar por los siglos los libros impresos que nada aportan pues repiten lo ya escrito.

    Pienso que la mayoría de esos libros comenzaron a aparecer en el XX. (Aunque ciertamente en Francia en el XVIII se publicó mucha obra, -en el espiritu de la época-, cuya utilidad, desde su propio nacimiento, siempre fue dudosa... ¡pero son tan hermosos y bellos estos tomazos o tomitos infinitos de Colección de... Melangès tirès... etc. etc. que no son más resúmenes y resúmenes de otros libros, huelen tan bien, están tan bien impresos, encuadernados..! que han ganado su puesto inamovible en la república de los bibliófilos.

    Creo que los libros actuales (que no obstante dentro de 500 años serán rarezas y tendrán sus bibliófilos y coleccionistas) probablemente tenderán a disminuir su producción en el soporte actual.

    Buen verano!!

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